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miércoles, 6 de febrero de 2008

I.- LAS CARACTERÍSTICAS DEL APOLOGETA CRISTIANO; TESTIMONIO Y DEFENSA RAZONADA DE LA FE.

APOLOGÉTICA CRISTIANA I

Por Alvaro Donoso Ávila

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Las personas responden al evangelio por varias razones – algunas a partir del dolor o de una crisis, otras a partir de una necesidad emocional como la soledad, la culpa, la inseguridad, etc.


Y otros parecen tener dudas intelectuales que bloquean su apertura a aceptar la credibilidad del mensaje cristiano. Estos, con nuestra ayuda, podrán encontrar en Cristo las respuestas a sus dudas y preguntas intelectuales, aun cuando el fondo de su necesidad es de naturaleza espiritual.


Quienes hoy están comprometidos activamente en el evangelismo reconocen claramente la necesidad de este tipo de información para testificar a ciertas personas, y hoy hay muchas más personas que dudan y escépticos ahí afuera que lo que había veinte años atrás.


personales debemos tener para presentar el mensaje de Cristo y dar razón de la esperanza que hay en nosotros.



I.1- Características personales :



A) Una persona auténtica.



Hay pocas cosas más difíciles que persuadir a personas que han hecho algo de la misma forma por 20 años a que lo hagan de otra forma; ¿ha experimentado esa sensación de rechazo frente a una invitación para asistir a una reunión de un partido político por el que nunca votó? entonces sabrá en que situación se encuentra alguien que siente que lo intentan persuadir a que cambie de idea, de hábitos, y cuanto más, de vida. Como seres humanos cultivamos hábitos conservadores y tendemos a prestar atención a aquellos mensajes con los que estamos de acuerdo previamente. Así mismo tenemos una resistencia natural a los cambios, a lo que nos inquiete y remueva nuestras convicciones; no queremos que nos persuadan de nada.



Dadas estas condiciones naturales de resistencia y prejuicio, ¿cómo podemos ayudar a las personas? ¿Qué estrategia tomar o actitud asumir -sin manipulaciones- para que las personas se muestren más abiertas a nuestra sana influencia? Una forma eficaz de hacerlo es tratarlas como nos gustaría que nos trataran a nosotros mismos, es decir, debemos actuar con empatía, ponernos en la situación del otro, escucharlo, dolernos con él. Como seres humanos -con toda nuestra complejidad- vivimos vidas imperfectas y problemáticas. La vida diaria nos pone en diversas tensiones y trances, muchos de ellos difíciles, las emociones acompañan estas vivencias, los pensamientos nutren de sentido o sin-sentido a estas experiencias reales. En otras palabras, el primer paso para ayudar a las personas a cambiar, es mostrar que les entendemos, que nuestra perspectiva para ayudarlas es la de un sediento que sabe dónde hay agua, es decir que maneja la información, aun cuando la fuente de agua viva sea Cristo el Señor y no nosotros, ser cristianos se convierte así en una labor asistencial, similar a la de un cuerpo de socorristas, por ello no debemos esconder nuestras flaquezas, nuestras dudas, nuestras faltas y nuestra experiencia concreta de ser cristianos. Estamos en el mundo, pero no somos del mundo, en el mundo tendremos aflicción, pero la diferencia es que Cristo venció al mundo por nosotros, de modo que llevamos este tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros. Esto además de ser estrictamente bíblico es psicológicamente efectivo, es decir funciona, porque la honestidad derriba cualquier objeción, dado que en el fondo intimo de cada persona que presenta una objeción al Señor o al evangelio late una profunda necesidad espiritual, muy concreta, a la que haremos bien en atender prioritariamente. Por ello también es fundamental saber escuchar y más aún discernir.



Al hacerlo así, el cristianismo pasa a ser algo más que un mero ejercicio intelectual, o una cruzada moral. Se convierte en algo que poseen seres humanos como ellos y así se les hace deseable experimentar la gracia que les anunciamos.


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B.- Una persona con credibilidad.



La persuasión depende a menudo de la credibilidad de la persona. Aristóteles inauguró la ciencia de la persuasión, la retórica. En esa obra describe las características de los oradores que hacían que sus auditores quisieran creerles sin importar lo que dijera. Si creemos que estamos escuchando a una buena persona, la causa parecerá probable. Vemos algo similar a lo anterior en las instrucciones de Pablo a Timoteo en relación con los líderes de la congregación: "Deben tener buen testimonio para con los de afuera"... ( I Timoteo 3:7) en otras palabras deben tener credibilidad.



Un rápido examen de las barreras antes mencionadas demostrará la importancia de este punto. Un número considerable de barreras existe debido al fracaso del cristiano en esta área. Nuestra maldad o inconsecuencia debilita y afecta la credibilidad del mensaje que predicamos” Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.”( Romanos 2:24) en referencia los judíos “Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,”; 3:22 quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. (I Pedro 2:11; 3:22) en referencia a los cristianos.



C.-Una persona dispuesta a fallar.



El evangelio es increíblemente importante. Puesto que es fundamental que sea comunicado en forma comprensible, relevante y claro. Tal comunicación exige una disposición para experimentar con nuevos métodos en nuevos contextos ( siempre que estos métodos no sean contrarios al evangelio mismo). A su vez, la experimentación implica una disposición a perder y después de haber perdido, a tratar una vez más con algo nuevo.



D.- Una persona comprometida a largo plazo



La mayoría de nosotros no fue persuadido a ser cristiano en un evento evangelístico aislado. Más bien nos convenció una serie de factores en un largo período de tiempo, por ejemplo : Al argumentar con nuestros amigos, observar sus vidas, leer, pensar en las consecuencias de embarcarse en la fe cristiana, etc.

La persuasión no ocurre con rapidez. A menudo lleva mucho tiempo y muchas discusiones.

Una característica clave del apologista cristiano es, por lo tanto, un compromiso para mantener las relaciones y dialogar a largo plazo.





I.2.-CARACTERÍSTICAS CRISTIANAS.



a.- Alguien persuasivo.



Si hemos de ser apologistas cristianos debemos hacer conciencia de nuestro mundo, de nuestros amigos y sus posturas. Debemos trabajar para aprender a argumentar contra dichas posturas. Los apologistas cristianos son persuasivos . Considere la carta de Pablo a los Gálatas, en la que trata de defender el evangelio contra la enseñanza de los incurso-tes judíos de la congregación. Su defensa es muy potente y descansa en un argumento muy detallado.



b.-Una persona que depende de la acción de Dios.



Si bien los apologistas cristianos están consientes de la importancia del argumento, creen a sí mismo que no es posible ganar a alguien por ese medio.

Después de todo, sólo Dios puede convertir corazones pecadores a él, y brindar un nuevo nacimiento. Los apologistas cristianos se caracterizan por su dependencia de Dios, confiando en que él trabaje por medio de la proclamación y los argumentos de ellos. Un buen ejemplo, se encuentra en la segunda epístola de Pablo a los Corintios en II Corintios13 :5 “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?” Pablo argumenta en forma detallada y con aflicción, pudiendo estar enfrentando el fracaso. En este punto donde reconoce que si bien piensa estar en lo correcto, es de Dios en quien se debe depender para cambios del corazón y de actitud.



c.- Una persona flexible



La preocupación de Pablo por ver que la gente escuchara el evangelio y respondiera hizo modificar ciertas acciones de acuerdo con el contexto en que se encontraba.

Vemos esta flexibilidad en pasajes como I corintios 9:20-22 .9:20 “Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 9:21 a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. 9:22 “Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.” Esta flexibilidad le causó dificultades a Pablo y fue mal entendido por los cristianos. Tal flexibilidad también nos causará problemas sin duda alguna, y seremos mal entendidos. No obstante, como cristianos del siglo XX necesitamos aprender de Pablo. Debemos llegar a ser más audaces y flexibles, y un poco menos sensibles a temas que no tienen importancias, con el fin de poder alcanzar a personas que de todos modos estarían excluidas de la posibilidad de escuchar el evangelio.



d.- Una persona con ética evangélica.



La otra cara de la moneda, es que debemos reconocer que, en nuestra calidad de cristianos estamos sujetos a un grupo de principios que surgen del evangelio. Por tales principios nuestra flexibilidad tiene algunos límites ( nótese por ejemplo, los limites expresados en I corintios 9:20-22. pasaje antes mencionado).



Otra forma de decirlo es que nuestro método de presentar el evangelio no debe contrarrestar su contenido. no podemos predicar un evangelio de verdad y engañar con los medios que usamos para presentarlo. No podemos hablarle a la gente del gran amor de Dios hacia ellos al mismo tiempo que usamos la fuerza para obligarlos a creer.



Tampoco podemos decir que el evangelio es gratuito y cobrar un monto por el privilegio de oírlo.

Pablo captura algunas ideas en I Tesalonicenses 2:3-8. Cuando señala lo siguiente:

  • 2:3 "Por nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño

  • 2:4 sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así Hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.

  • 2:5 Por que nunca usamos de palabras lisonjeras como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo;

  • 2: 6 ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos sernos carga como apóstoles de Cristo.

  • 2: 7 Antes fuimos tiernos ante vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos.

  • 2: 8 Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no solo el evangelio sino nuestras propias vidas; por que habéis llegado a sernos muy queridos."

e.-Una persona llena de amor.



Jesús le dijo a sus discípulos que se les conocería y reconocería por su amor mutuo. Lo mismo es en nosotros, no podemos sino demostrar el mismo amor y calidad de personas que hemos recibido de la gracia de Dios, no podemos sino tener misericordia hacia los demás. Una vez más Pablo lo capta en II Corintios 5:11-21 ( véase particularmente los versos 11-15).

5:11 Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es manifiesto lo que somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias.
5:12 No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón.


5:13 Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros.


5:14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;


5:15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.


5:16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.


5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.


5:18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;


5:19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.


5:20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.


5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.





Alvaro Donoso Ávila

VER:

EL FESTIVAL JUDÍO DEL JUBILEO – “SUKKOT”, LA ACLAMACIÓN DEL PUEBLO Y LA GRACIA DE DIOS.


TEOLOGÍA - APOLOGÉTICA CRISTIANA; INTRODUCCIÓN


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Editado por Adolfo Vásquez Rocca para el sitio Web / Blog de Apologética cristiana administrado por el maestro Alvaro Donoso Ávila y Asesorado por el pastor Vicente Ulloa.

Iglesia © 2008 Las Asambleas de Dios de Viña del Mar - Cristo el Fundamento, Calle Quillota 575, Viña del Mar.

lunes, 4 de febrero de 2008

TEOLOGÍA - APOLOGÉTICA CRISTIANA; INTRODUCCIÓN

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APOLOGÉTICA CRISTIANA; INTRODUCCIÓN

Por Alvaro Donoso Ávila

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La Apologética nos permite tratar con objeciones la fe, nos da una estructura para defenderla y nos capacita para la tarea de ser apologetas, defensores de la fe y la esperanza que hay en nosotros.


1 Pedro 3:15

“...santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.

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Introducción a la Apologética

Esta disciplina de la teología tiene tres propósitos. En primer lugar, capacitar a los cristianos para responder con fundamentos intelectuales a las objeciones que comúnmente se presentan a la fe, tanto las vigentes en la actualidad como las históricas. En segundo lugar, se propone brindar una estructura y metodología -argumentativa- de defensa de la fe. En tercer lugar, busca capacitar personas para comprometerse en forma personal en la tarea de ser apologistas, esto es, de ser evangelistas.


Este curso se presenta con la convicción que la apologética es más que un debate intelectual y filosófico ya que abarca al ser humano en su toda su riqueza y complejidad. Los apologistas modernos se ocupan tanto del modo de sentir de la gente hacia Cristo como de su modo de pensar respecto a Cristo y el evangelio.

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Hoy, como nunca antes, se les pide a los cristianos que den razón de la esperanza que está en ellos. A menudo, en el contexto evangélico los buscadores plantean preguntas acerca de la validez del mensaje del evangelio. El hecho de quitar las objeciones intelectuales no hará que uno se convierta en cristiano; es necesario también un cambio de corazón provocado por el Espíritu Santo. Pero, aunque la actividad intelectual sea insuficiente para traer a otra persona a Cristo, no se deduce de aquí que también sea innecesaria. En este ensayo vamos a examinar el lugar y el propósito de la apologética al compartir nuestra fe con otros.


La palabra "apologética" en realidad nunca aparece en la Biblia. Pero hay un versículo que contiene su significado y que ya hemos citado:


Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros (1 Pedro 3:15).


I.- ¿ Que es la apologética?


Definición:


En año 399 a.c. el filósofo griego Sócrates fue acusado de no creer en los dioses de la cuidad y de corromper al os jóvenes de Atenas, y se estableció una corte de 501 ciudadanos para someterlo a juicio. A diferencia de nuestro días, la decisión no la tomo un juez, sino la mayoría de los votos ciudadanos. La votación fue en contra de Sócrates, quien fue encontrado culpable y se le invitó a proponer su propia pena, como una alternativa a lo propuesto por su acusador, quien solicitó la pena de muerte. A pesar de los alegatos y los planes de amigos y otros, los jueces decidieron finalmente que Sócrates debía ser enviado a prisión y guardar su ejecución. En ligar de aceptar la decisión de la corte, Sócrates tomó cicuta y murió. Tenía setenta años de edad.


Sócrates fue el mentor de un filosofo de menor edad llamado Platón, quien al parecer estuvo en el juicio y relató el discurso de defensa de Sócrates, conocido como la apología. En los momentos iniciales del discurso, Sócrates afirmó que lo que hacia era defenderse a sí mismo ante falsas acusaciones, y respondiendo a los cargos presentados por sus acusadores.


El apóstol Pedro llama a todos los cristianos a estar preparados para presentar defensa de la esperanza que hay en ellos ( 1 Pedro 3:15). La palabra que utiliza para "defensa" es la palabra apología, que es la palabra que usa Sócrates. la palabra apología significa un "discurso de defensa" o bien "una repuesta". Su forma moderna es "apologética". Por lo tanto, cuando los cristianos hablan de apologética Hablan de la misma actividad a la que se dedicaba Sócrates, en año 399 a.c. ellos defienden el evangelio cristiano, respondiendo a las objeciones del evangelio y demostrando la verdad de lo que dice. De acuerdo con el nuevo diccionario de teología, la apologética es consecuentemente "una actividad de la razón cristiana que persigue mostrar que el mensaje del evangelio es cierto en sus afirmaciones" y un apologista cristiano es alguien que está preparado para defender el mensaje contra la critica y la distorsión, y para brindar prueba de su credibilidad.


La palabra griega apología significa "respuesta," o "defensa razonable." No significa disculparse, ni significa entrar simplemente en un diálogo intelectual. Significa proveer respuestas razonables a preguntas honestas y hacerlo con humildad, respeto y reverencia.


El Nuevo Testamento entrega una serie de ejemplos para este tipo de actividad. Por ejemplo, en libro de Hechos, los cristianos debaten y argumentan sobre la veracidad del evangelio cristiano (ver Hechos 17:2-4; 19: 8-10). A si mismo algunos libros del Nuevo Testamento parecen estar escritos teniendo como propósito la apologética. Un ejemplo es la Epístola a los Hebreos, la que parece haber sido escrito para exhortar a los cristianos a continuar en la fe cristiana y no desviarse al judaísmo.


Por anterior podemos apreciar que la apologetica tiene dos campos de acción sobre los cuales se focaliza:


1.- Para los extraños: explicar la basa de la fe cristiana para los que preguntan y a los críticos, buscando romper las barreras en torno a la fe.


2.- Para quienes pertenecen a la fe: fortalece la fe de los creyentes ante el criticismo hostil de quienes no están en la fe (y a veces de quienes se consideran parte de ella).

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Los dos ámbitos de conflicto sobre los que actúa la apologética:

Fortalece al creyente ante la critica hostil --------- Responde a quien pregunta y quien critica.


Reflexión:


El cristianismo prospera con la inteligencia, no con la ignorancia. Si ha de haber una verdadera Reforma que acompañe el avivamiento por el cual muchos de nosotros oramos, debe ser algo de la mente además del corazón. Fue Jesús que dijo, "Ven y ve." Él nos invita a escudriñar y a investigar, tanto antes como después de la conversión.


Debemos amar a Dios con la mente además de con el corazón y el alma. De hecho, la iglesia primitiva fue poderosa y exitosa porque pensaba y amaba más y mejor que el mundo antiguo. No estamos haciendo ninguna de estas cosas demasiado bien hoy día.


Alvaro Donoso A. y Bernardita Mendez

Artículo en desarrollo.


Ver:

EL FESTIVAL JUDÍO DEL JUBILEO – “SUKKOT”, LA ACLAMACIÓN DEL PUEBLO Y LA GRACIA DE DIOS.

Alvaro Donoso Ávila

domingo, 3 de febrero de 2008

EL FESTIVAL JUDÍO DEL JUBILEO – “SUKKOT”, LA ACLAMACIÓN DEL PUEBLO Y LA GRACIA DE DIOS.


Tema: El Poder Del Jubileo

EL FESTIVAL JUDÍO DEL JUBILEO – “SUKKOT”, LA ACLAMACIÓN DEL PUEBLO Y LA GRACIA DE DIOS.



Rev. Vicente Ulloa

Pastor de la Iglesia Asamblea de Dios1


Artículo de referencia en Wikipedia:

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Jubileo - Wikipedia Enciclopedia


Lev 25,4-7:



  1. 4. Pero el séptimo año la tierra tendrá Sabát, Sabát para Jehová; no sembrarás tu tierra... (5) No segarás lo que de por sí nazca en tu tierra segada... (6) Y [el fruto] del reposo de la tierra os servirá de alimento: a ti, a tus siervos, a tus siervas, a tu jornalero y al extranjero, a los que residen contigo. (7) También a tu animal y a la bestia que haya en tu tierra, servirán de alimento todos sus frutos".




El Rey David, el salmista de Israel, revela el glorioso secreto para disfrutar de una vida plena de gozo y paz: "Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; andará, oh Señor, a la luz de tu rostro" (Salmo 89:15). El significado de este versículo en hebreo sugiere: "aquellos que tienen una revelación de la aclamación, despertarán cada día con paz, valor y felicidad. Junto con el sol de la mañana, sus vidas serán llenas de gozo."



El salmista nos está diciendo en pocas palabras, "Hay una determinada aclamación, de significado tan poderoso, que llega a ser el fundamento de una vida victoriosa. Si Ud. la conoce y comprende, será transformado de gloria en gloria."



"Quienes conocen el significado de la aclamación empiezan a sentirse así mismos seguros y sin miedo. Caminan a través de la vida con un cada vez más creciente sentido de seguridad. Están en condiciones de superar cualquier posible depresión, aún cuando estén siendo cernidos por Satanás. Sus corazones están firmes y en reposo, debido a que el Espíritu Santo les ha revelado el significado que está detrás de la aclamación." Entonces ¿Qué es esta aclamación gozosa?







I.- La Aclamación a la que se refiere el salmista es una poderosa revelación basada en el año del jubileo.





La historia del festival judío del Jubileo se encuentra en Levítico 25. Su observancia empieza con el mandamiento del Señor de que Israel debía hacer descansar la tierra de todo cultivo cada siete años. El séptimo año debía ser un año sabático, en el cual la tierra debería permanecer en barbecho. Durante ese año el pueblo no tenía que plantar, recoger frutos o cosechar nada. "Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos. Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para el Señor; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña" (Levítico 25:3,4).


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Dios estaba literalmente cerrando por un año completo toda actividad agrícola. Eso significó que Israel tendría que vivir durante ese período sin ningún medio visible de sustento. Tendrían que poner sus vidas completamente en las manos de Dios, confiando en El para todas sus necesidades.



Por supuesto, esto requirió de una fe infranqueable . Piense sobre esto: Por un año completo no habrían productos del campo para alimento... ni cosechas de grano para el ganado... ni trabajo para los agricultores... ninguna labor para los viñateros. La mayoría de los cristianos hoy día, caerían en pánico con mucho menos que un año de esto, probablemente en una semana. Por cierto los israelitas se preguntaron: ¿Qué vamos a hacer para alimentarnos durante el séptimo año? ¿Cómo alimentaremos nuestras familias, nuestro ganado? ¿Agotaremos todo lo que tenemos en el sexto año? ¿Tendremos que permanecer ociosos mientras nuestros niños están hambrientos? ¿Espera Dios que nosotros miremos como se descompone la uva para el vino? ¿No le permitirá ni siquiera al pobre tomar lo que pueda?



Aún así Dios tuvo un propósito claro al ordenar un año de descanso para la tierra. Se propuso revelarle a su pueblo Su fidelidad, "Y si dijereis: ¿Qué comeremos el séptimo año? He aquí no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos; entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años" (Vs. 20-21).



¡Que promesa más increíble! - Dios estaba garantizando a Israel una cosecha triple. El les estaba diciendo: " Si Uds. dan el paso de fe y confían en mi; Yo les daré durante el sexto año una cosecha que proveerá suficientes provisiones para tres años". "Y sembraréis el año octavo y comeréis del fruto añejo, hasta el año noveno, hasta que venga su fruto, comeréis del añejo" (V. 25).

Creo que el Señor aquí está diciendo algo importante. Y es que no importan cuales sean nuestras circunstancias, El siempre provee para aquellos que confían y le obedecen.



Piensen por un momento acerca de todas las maneras como Dios a través de la historia ha satisfecho las necesidades de su pueblo:

Cuando Israel estuvo en el desierto no tuvieron supermercados o lugares donde comprar comestibles. Allí no había a la vista ni un tallo de hierba. Pero Dios hizo llover maná del cielo y así el pueblo pudo tener pan. Y El hizo que cayeran aves del cielo y así tuvieron carne. El les dio agua a chorro desde una roca. Y El les guardó sobrenaturalmente sus zapatos y ropas intactas, de modo que nunca se desgastaron en cuarenta años.



En el Antiguo Testamento leemos que un profeta con hambre fue alimentado por un cuervo. Un tonel de comida y una botella de aceite sobrenaturalmente se reaprovisionaron y multiplicaron. Y un ejército entero enemigo huyó después de escuchar un extraño ruido dejando atrás la provisión suficiente para alimentar una ciudad completa de Israelitas hambrientos.



En el Nuevo Testamento leemos que agua fue transformada en vino. En la boca de un pez se encontró dinero para pagar los impuestos. Y cinco mil personas fueron alimentadas con cinco panes y dos peces.

Todos estos milagros de suplir necesidades, nos dicen fuertemente ¡"Dios es fiel. Podemos confiar en El!" Y ahora en Levítico 25, leemos de otro fenómeno sobrenatural, una inmensa cosecha en el sexto año.

En seguida Dios ordenó a su pueblo que guardaran siete ciclos consecutivos de reposo para la tierra; "Y contaré siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años" (V. 8). En otras palabras: "Tu deberás celebrar este reposo cada siete años por un período de cuarenta y nueve años - siete por siete tiempos de reposo".

En términos bíblicos el período de cuarenta y nueve años comprendería una generación completa. Aquí se infiere que un período así, proveería el tiempo suficiente para que una generación completa aprendiera a confiar en el Señor. Sobre ese tiempo, los padres y abuelos desarrollarían una historia de fe y entonces podrían decirles a sus hijos:

"¡Si, esto es verdad! Después de los primeros seis años Dios nos abasteció de todo lo que necesitábamos. No obstante, cuando vino el séptimo año, muchos de nosotros estuvimos temerosos. Sin embargo la provisión que Dios nos mostró alcanzó para el octavo y del mismo modo para el noveno. Algunas veces estuvimos temerosos, pero allí siempre hubo lo suficiente. Nadie se murió de hambre y ninguno tuvo que mendigar. Cada necesidad fue suplida, Dios probó nuestra fe - ¡Y El permaneció fiel!".

Estoy seguro que una vez que los sábados (descansos) fueron instituidos, algunas personas debieron haber engañado. Probablemente pensaron, "No puedo aceptar una prueba de esta naturaleza. No tengo fe". Y secretamente fueron de noche al campo y plantaron. Pero sus cosechas resultaron enfermas y con pocos frutos.

Además, esta gente finalizó con profundas dudas y teniendo que pedir prestado a sus vecinos.

El asunto es, cuando Dios dice, "Confía en mi," esto significa exactamente eso.

II.- El Año cincuenta se llamó "Jubileo" que significa "Aclamación de Trompetas"



Después de un "sábado de sábados" (descanso de descansos) es decir, siete veces siete períodos el cincuentavo año fue establecido como año de Jubileo. Cuando llegará este tiempo habría una aclamación de trompetas. (La palabra "Jubileo" en si mismo significa "el clamor de trompetas").

"Entonces harás tocar fuertemente la trompeta la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación harás tocar la trompeta por toda vuestra tierra" (Levítico 25:9).

Por cierto el Jubileo cae en el día de la expiación es decir el décimo día del séptimo mes. Y a una hora predeterminada en cuanto el sumo sacerdote entraba al lugar santo para rociar la sangre del sacrificio las trompetas comenzaban a resonar a través de toda la tierra.

El clamor de trompetas debió ser oído en cada ciudad, aldea, villa, montaña y valle. Y cada Israelita sabía el significado del sonido. ¿Cuál era todo su significado? ¡Este clamor anunciaba una increíble bendición de libertad y liberación, decretada por el Señor!

"Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis la libertad en la tierra a todos sus moradores, ese año os será de Jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia" (v. 10).

Un mandato de esta naturaleza fue sin precedente. El sonido de las trompetas canceló todas las deudas y devolvió todos los bienes a sus originales dueños. Además libertó a cada siervo o esclavo de cualquier forma de cautividad.

Es evidente que el resonar de trompetas fue una Aclamación, un sonido pleno de gozo, para cada esclavo, prisionero o alguna persona privada de sus derechos, a través de toda la tierra. Señaló el fin de todo cautiverio y el comienzo de una nueva vida.

Bajo la ley judía ningún hombre poseía tierra alguna. Aunque el podía haber heredado su propiedad, y esta permanecía en la familia todo el tiempo que esta sobreviviera, Dios poseía todo. Cada Israelita tenía que reconocer que a Dios le pertenecían los cerros, los valles, el ganado y las riquezas de este mundo y que su pueblo fue, mientras viva, solamente un ocupante bajo responsabilidades específicas. Mantuvieron sus posesiones en forma superficial.

Aún más, si una persona entraba en deudas ya sea a través de una mala mayordomía, desobediencia, pereza, o algún tipo de desastre no había provisión para la bancarrota. Digamos por ejemplo el caso de un agricultor que le debía a alguien una gran suma de dinero. Para pagar la deuda tendría que vender sus propios hijos y sirvientes.

Y si el agricultor en el futuro cayó en retrasos, él debería echar mano de toda su tierra, perdiendo los derechos a los beneficios de la cosecha. En un caso extremo y con el fin de sobrevivir, el agricultor debería venderse a sí mismo a otro agricultor.

Pero cuando el Jubileo llegaba en el cincuentavo año, después del sábado de los sábados cada deuda se cancelada. Todas las locaciones y posesiones se devolvían a sus ocupantes originales. Y eso significó que el agricultor recuperaba su tierra y su familia.

Ud. puede imaginar el regocijo que tuvo lugar en Israel y Judá cuando sonaron las trompetas. En ese momento en el décimo día del séptimo mes, mientras el sumo sacerdote hacía la expiación cada esclavo que había sido vendido fue dejado libre. Cada persona, que había perdido su propiedad la recuperó. Familias fueron reunidas. Hogares fueron restaurados. Fue un tiempo de libertad, independencia y ¡liberación!

Me imagino a los agricultores destituidos pararse a lo largo de las líneas de demarcación de sus antiguas propiedades, esperando cumplir este acto tan pronto como las trompetas sonaran. Habían estado esperando diez años... después cinco... después uno... y ahora contaron los minutos para escuchar la aclamación. Ellos debieron haber pensado: " Estoy recuperando cada cosa que he perdido. Todo es mío otra vez, ¡Porque este es el año del Jubileo!"

Durante el año de Jubileo no se tenía que plantar ni cosechar. En cambio era un tiempo para gastarlo en gozo. Piensen esto: Jubileo fue un año completo de Navidad cada día de alabanza a Dios por su gracia, provisión y libertad.

Por favor comprenda la libertad proclamada en el Jubileo no fue alguna idea nebulosa fundamentada solo en la fe. Fue la ley de la tierra. Y todo lo que un deudor necesitó hacer para que la ley se cumpliera fue afirmarse en ella. Los levitas actuaron como monitores o "garantes", a objeto de asegurar justicia para cada uno.

Cuánto esperó la gente para oír al fin esa aclamación. Este significó tener la libertad para decir, "Nada de mi pasado puede sostenerse contra mí. He sido suelto de mis cadenas y liberado. Nadie puede robarme mi "heredad." No obstante la persona que permaneció en esclavitud tuvo que actuar para tomar posesión de su libertad o de la propiedad que había perdido. Podría bailar y dar voces en la sinagoga, exclamando. ¡"Soy libre! Han sido recuperadas todas las cosas". Pero hasta cuando no se moviera reclamando sus derechos, no podría gozarse de todo esto. ¿Entiende el significado que está aquí? La mayoría de los cristianos no claman el Jubileo que Jesucristo les ha dado. Muchos piensan que hoy la aclamación es meramente aplaudir o bailar en un tiempo de alabanza emocional. ¡Pero es mucho más que eso! Dios nos llama a apropiarnos de la libertad, la paz y la gloria que El ha provisto para nosotros a través del perdón de nuestros pecados. ¡Tenemos que actuar y reclamarlas!



III.- ¡El Profeta Isaías declara que Jesucristo es nuestro Jubileo!

Isaías escribe: "El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mi, porque me ungió el Señor; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad del Señor..." (Isaías 61:1,2).

Estamos familiarizados con este pasaje, que lo conocemos como una proclamación de la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado. No obstante Isaías está usando aquí el lenguaje propio del Jubileo. El está diciendo. ¡"Hagamos resonar las trompetas anunciando el año pleno de alegrías y gozo, de libertad que nuestro Salvador nos ha dado!"

Este pasaje también se refiere a la escena de la ascensión de Cristo en Su gloria. El padre celestial después de la contemplación del sufrimiento atroz de su unigénito hijo preparó para Jesús una gloriosa entrada en el cielo. De cierto Cristo en su ascensión fue escoltado por una corte de ángeles y multitudes de carros.

"Los carros de Dios se cuentan por veintena de millares de millares, el Señor viene del Sinaí a su Santuario. Subiste a lo alto..." (Salmo 68:17,18).

Nuestras mentes finitas no pueden concebir la gloria de este evento. La llegada de Cristo a la ciudad eterna de Dios cabalgando en su caballo blanco y escoltado por una enorme procesión. Tan pronto como Él entró las trompetas empezaron a sonar. "Subió Dios con júbilo, el Señor con sonido de trompeta" (Salmo 47:5).

Esta fue la aclamación las trompetas resonando, anunciando el año de Jubileo de los creyentes. ! Este sonido proclamó a todos los seres humanos" ¡He hecho provisión para ti sal de la prisión, sea tu familia restaurada y ten cada cosa que tu necesitas para satisfacer tu vida. Estás libre para vivir sin temor de ningún enemigo. Entra, ahora, en mi gozo!"

Pablo escribe de la ascensión de Cristo: "Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz" (Colosenses 2:15). Eso es correcto, humillado ante la aclamación de nuestro Señor estaba el príncipe de las tinieblas, atado con cadenas. Y detrás del demonio derrotado, debajo de las ruedas de los carros celestiales, estaban todos los poderes de las tinieblas, atados y vencidos, ellos fueron exhibidos y avergonzados en presencia de todos los que murieron antes de la cruz."

"Y Jesús entró por las puertas llevando en sus manos un cetro de justicia la "vara de hierro" con la que gobierna todas las naciones. Entonces, después de su entrada triunfal, tomó su lugar a la mano derecha del trono, en posesión total de todo poder, autoridad y dominio.

¡Que gloriosa revelación! Satanás no está en control. El mundo no está en control. El ateísmo no está en control, el capitalismo no está al control. No! Los enemigos de Cristo, solamente existen bajo su permiso. Y ahora mismo ellos solo continúan llenando sus copas de iniquidad. Jesús tiene el control de todas las cosas y un día, cuando él esté listo, "los quebrantará con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzará" (Salmo 2:9).

Amados, nuestra comprensión de la victoria de Cristo sobre Satanás y el dominio del pecado, no puede ser una vaga y confusa teología. ¡Debemos conocer y entender la aclamación! Satanás está totalmente derrotado, no puede mantenernos prisioneros. Y Cristo nos ha libertado de toda esclavitud con su sangre. ¡Ahora Él está sentado en su trono con todo el poder y autoridad ofreciéndonos paz, gozo y libertad!

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IV.- Cristo ascendió a la gloria no sólo como nuestro rey conquistador sino como nuestro sumo sacerdote -¡Para hacer intercesión por nosotros!





Tal como el sumo sacerdote subió las escaleras que lo llevaban al lugar santo, en el día de la expiación, nuestro sumo sacerdote Jesús ascendió al tabernáculo celestial, "...más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir no de esta creación" (Hebreos 9:11). Juan también describe viendo a Jesús con su ropaje sacerdotal: "Y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro" (Apocalipsis 1:13).



Aún más, Jesús ascendió no meramente para gozar de la gloria de la que es digno - sino también para cumplir un trabajo a nuestro favor. El apóstol Pablo escribe: "...Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres" (Efesios 4:8). Pablo está remarcando aquí el Salmo 68. "Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomando dones para los hombres ...Bendito el Señor, cada día nos colma de beneficios, el Dios de nuestra salvación" (V. 18,19). El salmista está diciendo ¡"Nuestro Salvador nos ha dado cada don y beneficio que necesitamos para vivir en libertad"!

Y el escritor de Hebreos nos recuerda que el trabajo de Jesús en el cielo es para todos nosotros: "Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios" (Hebreos 9:24). "Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos (nosotros)" (7:25). ¡Cristo hace todo esto por nosotros! ¿Qué exactamente significa esta frase: "El vive para hacer intercesión por nosotros"? Creo que Jesús intercede por nosotros de tres maneras:



Es posible imaginar a Jesús parándose ante el Padre cuando cometemos una falta, abogando para que nos muestre Su misericordia. ¡No! La intercesión de Cristo tiene que ver con las acusaciones de Satanás contra nosotros.



Mire, el demonio viene ante el trono de Dios, para acusarnos de cada falla y trasgresión. El clama: "¡Yo deseo justicia! ¡Y tú eres un Dios justo, tu condenarás y destruirás esta persona. Lo merece!"



Precisamente ahí Jesús actúa, no tiene que persuadir de nada al padre. En cambio, simplemente declara la victoria de Su cruz. Se vuelve a Satanás y le dice: "¿No has oído la aclamación, demonio? Tu sabes que no puedes clamar nada en contra este hijo mío. ¡Mantén tus manos fuera de mi propiedad!

Segundo, la intercesión de Cristo a favor nuestro significa que El asegura que obtengamos y disfrutemos todos los beneficios provistos en el Jubileo. Así como los Levitas hicieron cumplir la ley que proveyó a cada hombre su bendición, Jesús hoy hace cumplir los privilegios del Jubileo a favor nuestro. ¡El nos asegura lo que sabemos, que somos legalmente libres!

Satanás puede tratar de embaucar la victoria de la cruz diciéndonos: "Tu estás bajo mi sujeción, mi influencia, y tu lo sabes. Tú estás encadenado a tu concupiscencia, toda tu vida. Nunca lograrás la victoria sobre tus hábitos."

Pero en el momento que esto sucede, Jesús envía su "Garante" el Espíritu Santo y hace cumplir su decreto del Jubileo, diciendo: ¡"Las trompetas han sonado, demonio. Este es el tiempo del Jubileo. Abandona tu reclamo sobre este hijo que es libre. ¡Tu no tienes más derechos en él !

Podemos estar todavía en luchas con el pecado, pero hemos sido legalmente declarados libre de todas las cadenas. Y tenemos que clamar por nuestra libertad y nuestra completa heredad, no importa cuan condenados podamos sentirnos.

Tercero, Jesús intercede en nuestros propios corazones, reconciliándonos con el Padre. Él constantemente contesta nuestras dudas y temores, recordándonos: 1º estamos perdonados.

2º debemos recordar la bondad y la misericordia de Dios hacia nosotros y 3º podemos confiar en la fidelidad de Dios para proveernos con todo el poder y la fuerza que necesitamos.

Debido a la intercesión de Cristo, podemos ahora decir, "Puedo tener mis batallas con la carne pero en mi corazón yo sé lo que Jesús hizo por mi. El pecado ya no puede dominarme más. ¡He oído la aclamación!

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V.- Considere todas las Bendiciones que pueden disfrutarse si Ud. conoce la Aclamación



Hay una razón porque hoy muchos cristianos viven en temor y confusión. Esta es porque no comprenden la aclamación del Jubileo. Si, ellos saben que Jesús murió y resucitó; conocen también que su sangre tiene poder para salvar. Pero, no han comprendido todavía la aclamación de todo lo que ha sido provisto para nosotros a objeto de que vivamos en libertad.

"Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte..." (Salmo 89:15). La aclamación que hoy escuchamos es la trompeta de Dios proclamando nuestra liberación a través de la sangre de Jesucristo. Ahora aquí están las otras bendiciones del Jubileo:

"...Andará, oh Señor, a la luz de tu rostro" (el mismo versículo). El significado del hebreo sugiere aquí, "Caminará en alegría, seguro en las promesas de Dios, tranquilo en su presencia." Simplemente se indica que no tenemos que caminar en tinieblas o confusión nunca más debido a que contemplaremos la luz de su rostro!"

"En tu nombre se alegrará todo el día, y en tu justicia será enaltecido" (V.16). Sabemos que nuestra propia justicia es como trapos de inmundicia. Así que tomamos ánimo para regocijarnos en Su justicia la cual es nuestra sólo por fe!

"Porque tú eres la gloria de su potencia, y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder" (V.17). Sabemos que sólo Cristo es la fuente de toda nuestra fortaleza. No tenemos que vivir nunca más bajo la esclavitud del diablo. Todo lo que tenemos que hacer es mirar sobre las espaldas de Satanás, donde veremos el calcañar (talón) impreso, de nuestro Salvador. ¡Jesús ha aplastado a nuestro enemigo!

"Porque el Señor es nuestro escudo (defensa)" (V.18). ¡Somos completamente débiles en nuestra carne! Entonces confiamos totalmente en la victoria de la cruz. ¡El nos defiende contra cualquier enemigo!

Querido Santo, estamos encaminados, hacia el último y el más grande Jubileo, sellado por el final resonar de trompeta: "He aquí, os digo un misterio: "No todos dormiremos, pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (1ª Corintios 15: 51, 52).

"Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" (1ª Tesalonicenses 4:16,17).

Cuando esas trompetas suenen, la muerte será quitada. No habrá más cárceles, no más cautiverio, no más pecado, no más enfermedad. Y en ese momento tendremos un Jubileo eterno.



Pastor Vicente Ulloa

Iglesia © 2008 Las Asambleas de Dios de Viña del Mar - Cristo el Fundamento

Calle Quillota 575, Viña del Mar



Editado por el Dr. Adolfo Vásquez Rocca para el sitio Web / Blog de Apologética cristiana administrado por el maestro Alvaro Donoso Ávila


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